jueves, 14 de noviembre de 2013

Quedó detenida otra exagente penitenciaria acusada de tormentos en el Chaco

Se trata de Susana Beatriz Masi. Al igual que su camarada Elena Pibernus, durante la dictadura se desempeñó en la cárcel de Devoto como agente penitenciaria. Está acusada de participar de severidades y tormentos en un traslado de exdetenidas políticas que se hizo desde el Chaco hacia Buenos Aires en noviembre de 1976.

Cárcel U7. (Foto de Archivo)La exagente del Servicio Penitenciario Federal, Susana Beatriz Masi, quedó detenida este martes en Ciudad de Buenos Aires acusada de participar de severidades y tormentos en un traslado de exdetenidas políticas que se hizo desde el Chaco hacia Buenos Aires en noviembre de 1976, en los comienzos de la última dictadura. Es la segunda exguardiacárcel que queda detenida en menos de 15 días por crímenes de lesa humanidad perpetrados en la provincia.

Según pudo saber CHACO DIA POR DIA, Masi se presentó de manera espontánea en Comodoro Py en la mañana de este martes. Concurrió acompañada de su abogado tras ser requerida por el Juez Federal de Resistencia, Carlos Skidelsky, quien le solicitó que se presente a indagatoria en el marco de la denominada causa Caballero Residual, donde se investigan desapariciones de personas, secuestros y torturas perpetrados en el Chaco durante la última dictadura. Tras presentarse en los tribunales quedó detenida por orden de Skidelsky (quien está en Buenos Aires desde el domingo) y alojada en el pabellón de lesa humanidad para mujeres de la cárcel de Ezeiza.

La exagente se suma a su camarada, Elena Pibernus, apresada por el mismo hecho hace 10 días, también en Buenos Aires. Ambas están acusadas de participar de tormentos y severidades puntualmente contra una exdetenida política durante un traslado aéreo de presos políticos. Ese vuelo se realizó en noviembre de 1976. Partió desde Resistencia y tuvo como destino el aeropuerto de la localidad bonaerense de El Palomar desde donde salieron camiones que tuvieron como destino la cárcel de Devoto, unidad penitenciaria donde se desempeñaban tanto Pibernus como Masi.

Durante el traslado la expresas políticas viajaron esposadas, engrilladas al piso (hecho tipificado por el Código Penal como severidad) y después recibieron una golpiza sistemática. Además, las guardiacárceles las amenazaban con arrojarlas al mar, como sucedía con otros detenidos en los tristemente célebres vuelos de la muerte.

Chaco Día por Día

domingo, 28 de abril de 2013

Causa Margarita Belén II: Condenaron tan sólo a 24 años de prisión al represor Norberto Tozzo:

Así lo dictaminó al mediodía de este viernes el Tribunal Oral Federal de Resistencia. El excapitán fue condenado por ser coautor del delito de desaparición forzada de los militantes Fernando Piérola, Roberto Horacio Yedro, Reynaldo Zapata Soñez y Julio Andrés Pereyra. Todos ellos, fusilados en la Masacre de Margarita Belén.

El represor, Norberto Tozzo, fue condenado este viernes a 24 años de prisión tras ser hallado culpable de la desaparición forzada de los militantes políticos Fernando Piérola, Roberto Horacio Yedro, Reynaldo Zapata Soñez y Julio Andrés Pereyra, todos asesinados en el fusilamiento clandestino perpetrado en la madrugada del 13 de diciembre de 1976, en cercanías a Margarita Belén.
 
Tal cual estaba previsto, pasadas las 12.30, el presidente del tribunal, Alfredo García Wenk, leyó la parte resolutiva del fallo en el cual condenó a Tozzo a 24 años de prisión por la Privación Ilegitima de la Libertad - Desaparición Forzada de Personas, agravado por el transcurso del tiempo,  de cuatro militantes políticos que fueron ultimados en lo que fue la Masacre de Margarita Belén. La pena fue la máxima pedida por el Ministerio Público Fiscal y las querellas.

El fallo incluyó una intimación al gobierno provincial y nacional para que se intensifique la búsqueda de los restos de los desaparecidos Piérola, Yedro, Zapata Soñéz y Pereyra. El pedido del Tribunal responde a la preocupación que manifestaron los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado debido a que consideran que no se está haciendo todo lo necesario para encontrar a sus seres queridos y darle así la posibilidad de una cristiana sepultura.

Antes de leer la sentencia, el juez García Wenk hizo una larga introducción en la cual se mostraba afectado por las declaraciones de organismos de Derechos Humanos y funcionarios vinculados al área, quienes habían cuestionado la decisión de posponer dos días la lectura del fallo. Sin embargo, remarcó que estas recriminaciones no mellaron en nada su decisión a la hora de impartir justicia.

En la calle, frente al Tribunal, una multitud de organizaciones de Derechos Humanos, familiares de víctimas de la dictadura, expresos políticos y movimientos sociales y políticos se manifestaban con cánticos y bombos celebrando la condena de uno de los represores que participó en uno de los crímenes más aberrantes que la dictadura perpetró en el Chaco.
La condena a Tozzo se suma a las que se dio en mayo de 2011 en la primera parte del juicio por la Masacre de Margarita Belén. En aquella oportunidad, fueron sentenciados a cadena perpetua los ex militares Horacio Losito, Luis Alberto Patetta, Martínez Segón, Jorge Carnero Saból, Athos Rennes, Ricardo Reyes, Germán Riquelme, Ernesto Simoni, a la pena de reclusión perpetua. En tanto que el expolicía Alfredo Chas fue absuelto. 

¿Por qué Tozzo fue enjuiciado dos años después? Tozzo se encontraba prófugo de la justicia desde 2003, tras un escandaloso hábeas corpus concedido por la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia que lo liberó, junto a sus camaradas de armas. Cuando la Justicia los volvió a detener, todos aparecieron, menos él.

Permaneció prófugo al menos un lustro, hasta que fue detenido el 17 de septiembre de 2008 por Interpol, escondido en el Ipanema Tower, un hotel de lujo de Río de Janeiro. Su extradición fue aceptada en mayo de 2011 por el Tribunal Supremo de Brasil y ratificada en octubre de ese año por un decreto de la presidenta, Dilma Rousseff.

¿Por qué sus camaradas de armas fueron condenados a cadena perpetua y él no? A pesar de estar acusado de participar del mismo crimen, la extradición concedida por la Justicia brasileña le puso un corset legal a la Argentina. Es decir, lo benefició.

Debido a las leyes de extradición y en cumplimiento de la legislación del vecino país, Tozzo sólo fue juzgado por el delito de secuestro calificado, un crimen de carácter continuado que persiste hasta hoy, en virtud de que "las cuatro personas que estaban bajo la guardia de los militares aún permanecen desaparecidas", según consta en la resolución del Tribunal Supremo brasileño. De este modo, para la justicia brasileña, el delito por el asesinato de los restantes militantes políticos que fueron ultimados aquella madrugada de diciembre se encuentra prescripto y Tozzo no debe responder por ellos.

Bon vivant
Tozzo nació el 6 de octubre de 1945 en Buenos Aires. Fue militar, empresario, bon vivant y ahora recluso. Durante la dictadura fue agente del Destacamento de Inteligencia 124 de Resistencia -que dependía directamente del Batallón 601 del Ejército-. Ya en democracia se recicló como empresario de medios de comunicación en varias localidades entrerrianas, donde era dueño de un servicio de televisión por cable y una radio de frecuencia modulada.

Se sabe que fue uno de los integrantes del convoy que participó de la Masacre de Margarita Belén. Concretamente, viajaba como acompañante de Germán Emilio Riquelme (condenado a perpetua) en un camión Unimog 416 del Ejército que iba como escolta del vehículo que llevaba a los detenidos y, una vez en el lugar, fue uno de los ejecutores, según quedó consignado.

Fuente: Chaco Dia por Dia

martes, 23 de abril de 2013

Causa Masacre de Margarita Belén II: Tozzo podrá hablar antes del fallo

El dia 24 de abril a las 8 de la mañana el imputado Norberto Tozzo podrá ejercer su derecho a decir sus últimas palabras antes de que el Tribunal Federal se reúna para deliberar el fallo de la causa que investiga cuatro desapariciones en la Masacre de Margarita Belén.

Durante la mañana del próximo miércoles el Tribunal Federal que integran los jueces Alfredo García Wenk, Rubén David Quiñónez y Selva Angélica Spessot dictarán la sentencia de la causa en la que se investiga la responsabilidad del ex capitán de Inteligencia de Ejército Norberto Raúl Tozzo en la desaparición de los fusilados Fernando Piérola, (de Entre Ríos, 24 años); Roberto Horacio Yedro, (de Corrientes, 28 años); Reynald Zapata Soñez, (de Entre Ríos, 35 años), y Julio Andrés Pereyra, (de Formosa, 25 años).

Todos ellos fueron asesinados junto con una mínimo de veinte detenidos políticos en el fusilamiento clandestino del 13 de diciembre de 1976, tal y como quedó comprobado en la Causa Masacre de Margarita Belén I.

El miércoles Tozzo podrá hacer uso de su derecho a decir unas palabras finales antes de que el Tribunal pase a deliberar el fallo. Una vez que esto ocurra los jueces no pueden abandonar el Tribunal sin dictar una sentencia, por lo cual todo indicaría que se miércoles habrá un veredicto.

Las querellas y la Fiscalía pidieron 24 años de prisión para Tozzo, que no pudo ser juzgado en el anterior juicio porque se fugó a Brasil en 2003, luego de que un Hábeas corpus concedido por la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia dejara sin efecto una orden de captura emitida por la Justicia Federal.

Fue extraditado desde Brasil en mayo de 2011, pocos días después de la sentencia de la Causa por la Masacre de Margarita Belén I en la que se condenó a ocho militares a prisión perpetua y se absolvió a un policía.

Desapariciones en la Masacre
Lo cierto es que aún con una sentencia condenatoria la justicia no será completa: el destino final de un mínimo de víctimas del fusilamiento clandestino del 13 de diciembre de 1976 permanecerá siendo una incógnita para sus familias y para la sociedad.

Además, si bien en la presente causa se lo juzga por las cuatro desapariciones mencionadas existen fuertes indicios de que la lista de fusilados-desaparecidos relacionados con la Masacre de Margarita Belén podría ser mayor a esos cuatro casos: Eduardo Fernández (de Goya, Corrientes), Raúl Maria Caire (Paraná-Entre Ríos), Dora Noriega (San Martín-Chaco), Tomás Rojas (El Colorado-Formosa) y Luciano Díaz (Formosa) permanecen desaparecidos desde fechas cercanas al 13 de diciembre y se comprobó su cautiverio clandestino en distintos centros de detención de la provincia.

El juicio oral

 El juicio oral comenzó el 28 de febrero; declararon trece testigos “in situ” entre familiares de las víctimas y ex detenidos políticos, el guardiacárcel de Alcaidía (Re) Juan Ramón Rodríguez Valiente y Ermindo Navarro, exintegrante del área administrativa del Destacamento de Inteligencia 124.

Además se incorporaron al debate las grabaciones realizadas por la Dirección de Cine y Espacio Audiovisual del Instituto de Cultura de Chaco de los testimonios del anterior juicio, la Causa Masacre de Margarita Belén I).

Las testimoniales de familiares y sobrevivientes aportaron detalles de la fenomenal paliza de la noche del 12 de diciembre en la Alcaidía, la nula posibilidad de fuga o rescate durante los traslados de presos políticos y sobre la posibilidad de que varios compañeros de militancia y cautiverio que no figuran en la lista oficial de trasladados pero que permanecen desaparecidos hayan sido ultimados en la Masacre de MB.

Las partes


El juez Alfredo García Wenk, de Formosa, preside el tribunal, secundado por los magistrados Rubén David Quiñonez y Selva Angélica Spessot, de la Cámara Federal de Corrientes. Alfredo García Wenk fue el cuarto juez en la Causa Caballero por torturas en el Centro Clandestino de Detención y Tortura (CCD y T) Brigada de Investigaciones.

Juan Manuel Costilla ejerce la defensa oficial, tal y como lo realizara en las causas Masacre I y Caballero. La acusación del Ministerio Público es cursada por los fiscales Patricio Sabadini (Fiscal Federal Subrogante), Carlos Martín Amad (Fiscal General Subrogante) y Diego Jesús Vigay (Fiscal ad hoc en DD HH). Mario Bosch querella a Tozzo en representación de familiares de las víctimas, Secretaría de DDHH de Nación y del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels); Sergio Quiroz y Duilio Ramírez por la Secretaría de DDHH de la provincia y Ataliva Dinani, Victoria Gerrieri y Melisa Valenti por la Liga por los Derechos del Hombre.

miércoles, 17 de abril de 2013

Kissinger, el premio Nobel, instigador de genocidios

Wikileaks difundió cables secretos de la “Masacre de Capilla del Rosario” -  La organización accedió a los polémicos “Cables de Kissinger”En dos comunicados, uno de “uso limitado oficial” y otro confidencial, se revelan detalles sobre el enfrentamiento armado.
 
 Wikileaks, la organización mediática mundial creada por el australiano Julian Assange en 2006, publicó en los primeros días de abril un conjunto de documentos referidos a la “Masacre de Capilla del Rosario” en el marco de una nueva serie de documentos confidenciales ahora desclasificados conocidos como The Kissinger Cables -Los Cables Kissinger-, todos correspondientes al período 1793-1976.
Estos documentos, a los que El Esquiú.com pudo acceder en forma exclusiva, brindan nuevos detalles sobre el brutal enfrentamiento que terminó con la vida de 14 guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo, encabezado en forma general en la década de 1970 por el santiagueño Mario Roberto Santucho, y particularmente en el intento de ataque al 17º Regimiento de Infantería Aerotransportada por Hugo Irurzún, también conocido como Capitán Santiago.
De los cables que mencionan el intento de ataque a las instalaciones del Regimiento por parte del ERP, uno permaneció en carácter “confidencial” desde el 13 de agosto de 1974 hasta junio de 2005, cuando finalmente fue desclasificado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Si bien la “oficina de origen” de los cables permanece desconocida hasta el momento, se estima que los mismos podrían haber sido enviados desde la Embajada norteamericana en Buenos Aires a la Agencia de Inteligencia de Defensa, el Comandante en Jefe del Comando Sur, y el Departamento de Estado.

Los cables

Tras conocerse el enfrentamiento armado en inmediaciones de la Capilla del Rosario, en el departamento Fray Mamerto Esquiú, un primer cable de “uso oficial limitado” fechado 13 de agosto de 1974 a las 12, fue enviado desde Buenos Aires a los ya citados destinatarios con las primeras informaciones sobre el ataque al Regimiento catamarqueño y la exitosa avanzada del ERP en la planta de fabricaciones militares de Villa María, en Córdoba.
En el mismo se da cuenta de las conocidas circunstancias en que los comandos del ERP fueron descubiertos por un ciclista que vio movimientos extraños de personas vistiéndose con uniformes militares.
En uno de los comentarios al pie de página del cable, el anotador explica que el ataque al Regimiento “seguramente provocará una respuesta por parte del GOA -Gobierno de Argentina- enfocándose en los ‘terroristas’ e izquierdistas esperándose más capturas en las próximas horas”. El texto detalla además el entusiasmo de las Fuerzas Armadas tras el desmantelamiento de la operación aunque “deja expuesto cuán lejos necesita llegar el Gobierno para protegerse adecuadamente de los ataques del ERP que minan la moral pública”.
El segundo cable, catalogado como confidencial, da cuenta de la participación de las Policías Provincial -dirigida por el Teniente Coronel Anello -y Federal además de la ya conocida injerencia del Ejército, dirigido en la ocasión por el Coronel Cubas, y la utilización de armas de fuego y morteros de largo alcance para reducir la posición de los guerrilleros en los momentos previos al combate final.
“Fuentes del Ejército están muy contentas con el desenlace del ‘incidente en Catamarca’ tanto militar como políticamente; si bien varios oficiales del Ejército temían que el Gobierno fallara en apoyar al Coronel Cubas, quien tomó la iniciativa de comenzar el enfrentamiento sin órdenes explícitas, los mismos exhibieron júbilo luego de conocerse las declaraciones del ministro de Defensa describiendo la acción como un ‘caso especial de necesidad’ bajo circunstancias únicas, contando con ‘todo el apoyo civil’”, detalla el tercer párrafo del cable.
No obstante, agrega el comunicado que “si bien el Coronel Cubas y las fuerzas que lideró durante el ataque jugaron un papel clave durante todo el enfrentamiento y momentos posteriores, el Ejército tratará de otorgar todo el crédito de la operación a la Policía ya que por razones políticas los militares no desean ser vistos como un factor de importancia esencial en el ‘incidente’”.
Por otro lado, en el penúltimo párrafo del cable el comunicador explica que el Ejército da por descontado que el ERP responderá con algún “ataque espectacular” para reponer su imagen pública tras el “duro revés” en Catamarca. “El gigantesco complejo militar ubicado en el suburbio bonaerense de Belgrano es considerado como un posible objetivo y ya ha sido puesto en máxima alerta, además del estado de alerta vigente para todas las unidades y efectivos de la Policía Federal y Bomberos”, se explica en el cable confidencial.
Por último, el comunicador desliza un nuevo comentario al final del cable preguntándose si “el ERP, que ahora está mutando de pequeñas unidades a operaciones mayores combinadas, permanecerá en la clandestinidad total ‘lamiéndose las heridas’ o si intentará operaciones a gran escala con la esperanza de restablecer el ‘mito de la invulnerabilidad’”.

Kissinger

Henry Kissinger, a quien se estima llegaban todos los cables informativos desde la Embajada de Buenos Aires, ganó el Premio Nobel de la Paz en 1973 y se desempeñó como secretario de Estado de Richard Nixon y Gerald Ford, jugando un papel preponderante en la política exterior de Estados Unidos entre 1969 y 1977. Un conocido Wikileak le atribuye la frase “si es ilegal, se hace de inmediato, si es anticonstitucional, llevará un poco de tiempo”.
Además, archivos desclasificados Archivo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos confimaron su aceptación e instigación de la “guerra sucia” y el “terrorismo de Estado” en los momentos iniciales del Proceso de Reorganización Nacional.
Una de las operaciones mundialmente conocidas que se estima fue directamente ideada por Kissinger en un intento por mantener a Latinoamérica libre de ideas de izquierda es el Plan Cóndor; el mismo estipulaba una seria coordinación de procedimientos entre todos los gobiernos dictatoriales de América del Sur y la CIA con un código de detención e interrogatorios con apremios psicofísicos -llegando incluso a traslados internacionales o la desaparición directa- de personas que fueran catalogadas en base a estudios previos como subsversivas u opositoras a la dictadura instaurada.
En base a esta información y otros documentos filtrados o desclasificados, varias iniciativas se han presentado para que se le retire el Nobel por considerarlo instigador de genocidios sistemáticos.

Diego Moreno.-

miércoles, 3 de abril de 2013

Nuevo juicio contra 11 represores, Se juzgará delito sexual como crimen de lesa humanidad

Requerimiento de la Fiscalía Federal
Piden que se enjuicie a 11 represores por crímenes de lesa humanidad en el Chaco
Se trata de hechos que afectaron a ocho víctimas, entre ellas un matrimonio de las Ligas Agrarias de Corrientes, quienes están desaparecidos. Será la primera vez que se juzgue un delito sexual como crimen de Lesa Humanidad.

El represor Lucio Caballero es uno de los que volverá al banquillo de los acusados.

La fiscalía Federal de Resistencia requirió al juez, Carlos Skidelsky, la elevación a juicio de una parte de lo que se conoce como la mega causa "Caballero II", al considerar concluida la instrucción con respecto a los hechos por los que fueran victimas ocho detenidos políticos en el centro clandestino conocido como la  Brigada de Investigaciones. Dos de ellos aún se encuentran desaparecidos.

En el mismo sentido se habían expedido las partes querellantes constituidas en representación de Familiares, del Cels y de las Secretarias de DD HH de la Nación y la Provincia.

Entre las víctimas se encuentra el matrimonio de Sara Fulvia Ayala y Pedro Morel quienes hasta hoy continúan desaparecidos. Ambos militaban en las Ligas Agrarias de la zona de Goya, Corrientes, y fueron vistos con vida por última vez en la Brigada de Investigaciones, a mediados de 1977 y con un estado de salud precario a consecuencia de los tormentos sufridos.

CHACO DIA POR DIA pudo saber que también se encuentran en instrucción, si bien no serán parte de esta Elevación, los hechos por la desaparición de otros militantes del PRT, como los casos de otro matrimonio, un ex conscripto del Regimiento de Goya Corrientes y un ex policía federal
 
Las otras víctimas que serán parte del próximo debate oral son tres militantes de la JUP  de la Facultad de Arquitectura que fueran secuestrados en noviembre de 1976 , dos casos de militantes de la Juventud Peronista detenidos en abril de 1976 y el ultimo caso de un campesino integrante de las Ligas Agrarias del Chaco.

En todos los casos fueron secuestrados en operativos de fuerzas conjuntas, encabezados por oficiales del ejército y con participación de la patota de la Dirección de Investigaciones de la Policía del Chaco. En todos los casos fueron salvajemente torturados en la tenebrosa Brigada de Investigaciones.

Nuevas imputaciones

En este caso, también se solicitó para los autores la imputación por privación ilegitima de la Libertad, por considerar la Fiscalía  que las mismas mas allá de haber ocurrido con intervención judicial o no; por las condiciones de detención infrahumanas, por ser en un Centro Clandestino y sin las condiciones mínimas de un estado de derecho, convierte a la misma indubitablemente en una detención ilegitima .

Por otra parte, se juzgará por primera vez en el nordeste la comisión de un delito sexual como un crimen de Lesa Humanidad. Esto al haber considerado la Fiscalía al momento de requerir la imputación como un delito independiente de los tormentos y que formara parte de la metodología de vejaciones impuestas como parte de la sistemática del Terrorismo de Estado donde los represores eran dueño de la vida y la muerte de los detenidos.

Incluso se planteó la legitimidad del impulso de oficio de la acción por parte del Ministerio Publico, cuando la víctima no pudiera realizar la denuncia. Criterio incluso que fuera compartido  por el Juzgado Federal y la Cámara Federal en instancia de apelación, sentándose un precedente a nivel nacional.

Los imputados

Son 11 los imputados por los delitos de Tormentos agravados, Privación Ilegitima de la Libertad  y desaparición forzada de personas en dos casos, entre los que se encuentran Oficiales del Ejercito Argentino, Oficiales y agentes de la Policia de la Provincia del Chaco. Muchos de ellos, incluso, ya fueron condenados en la primera parte de Caballero y la Masacre de Margarita Belén.

Entre los oficiales del Ejército están el capitán Tadeo Bettoli y el Teniente Luis Alberto Patetta. Los miembros de la policía provincial y oficiales de la Dirección de Investigaciones que están procesados son: comisario General, Humberto Caballero; comisario Ramón Esteban Meza; sargento, Gabino Manader; el oficial principal, Francisco Rodriguez Valiente y los agentes Enzo Breard, Hector Rubén Roldan, José Marín, Albino Luis Borda , Ángel Jorge Ibarra y Miguel Pelozo. En todos los casos de toma su grado en la fuerza a la que pertenecen a la época de los hechos , por lo que se encuentran reprochados.

Fuente: Chaco Dia por Dia

domingo, 10 de marzo de 2013

Juicio por la Masacre de Margarita Belén II : “Él los mató, él sabe donde están”

Lo afirmó Gustavo Piérola durante la declaración indagatoria de Norberto Tozzo, imputado por la desaparición de su hermano y otros tres presos políticos en la Masacre de Margarita Belén. La causa pasó a cuarto intermedio hasta el 19 de marzo, cuando comenzará la ronda de alegatos de Querella y Fiscalía.
El represor Tozzo amplió su declaración en la quinta jornada del juicio

El quinto día de audiencia de la causa que investiga cuatro casos de desapariciones en la Masacre de Margarita Belén comenzó poco después de las 7:15 del viernes 8 con la declaración de los testigos Ermindo Navarro -desde Misiones por videoconferencia- y de la exdetenida política María Julia Morresi, que lo hizo ante el Tribunal y las partes, a puerta cerrada. Luego fue el turno del imputado Norberto Tozzo, que realizó una ampliación de su declaración indagatoria del 1º de marzo pasado en la que negó su participación en el convoy de traslado del 13 de diciembre y alegó haber sido obligado por el entonces Coronel Armando Hornos a firmar una declaración en la que asentía su participación en el hecho bajo amenaza de muerte.

Tozzo se presentó como un militar peronista cercano a la tendencia revolucionaria del movimiento y minimizó la importancia de las operaciones de Inteligencia en la represión alegando que la mayoría de las de detenciones de opositores políticos se produjeron por la delación de vecinos alertados por “groseras fallas en su sistema de seguridad”. Además manifestó que decidió someterse al presente juicio por propia voluntad, como si su fuga no hubiese existido, y negó tener información sobre el paradero de los desaparecidos. Incluso se permitió una comparación por demás obscena; dijo entender el “terrible dolor de las familias de estas cuatro víctimas” en base al profundo nerviosismo que le produjo haber perdido durante cuatro horas a su hijo de tres años en un balneario de Mar del Plata.

“No sean cómplices”

Cuando terminó su declaración, Tozzo pidió ser dispensado de contestar preguntas. Fue entonces cuando Gustavo Piérola, hermano del desaparecido Fernando, con el empuje de más de treinta años de búsqueda sobre sus hombros, desató el momento más caliente de un juicio caracterizado por la tranquilidad: “Él los mató, él sabe dónde están” exclamó, de pie, en el centro del sector reservado al público, a lo que sobrevino la enérgica amonestación del presidente del tribunal García Wenk, que lo echó del recinto. Solícito, Piérola abandonó la sala pero retrucó “Ustedes no sean cómplices”, lo cual ofuscó aún más al juez, que advirtió contra los “exabruptos” que atenten al derecho de defensa del imputado con tal énfasis que la sala de audiencia quedó muda, inmóvil, con todos los presentes tal y como “alumnos en capilla”.

Pero enseguida sobrevino la calma, y con la ampliación indagatoria cumplida, el Tribunal y la parte acusadora discutieron en torno a la duración de los alegatos, pautados para el 19 y 20 de marzo.

Los jueces estipularon darle cuarenta minutos a cada alegato; querellantes y fiscales pidieron dos horas y media, por lo que luego de un tire y afloje con cuarto intermedio incluido el Tribunal concedió una hora y media y nada más para cada una de las tres querellas junto con la Fiscalía. La causa entra en etapa de definiciones y existe la posibilidad de contar con una sentencia en los días cercanos al 24 de marzo.

El “compañero” Tozzo (2013)
Durante algo más de una hora Tozzo dio una versión de su pasado, en el que se presenta como un militar de extracción peronista, incluso cercano a la tendencia revolucionaria del movimiento y caído en desgracia en el Ejército por su filiación política: "Viví las injusticias de la dictadura (de Lanusse) igual que esos jóvenes que ahora son víctimas (…) y en acto del doctor Cámpora en Avellaneda marché al costado de las columnas de Montoneros" (desde la Fiscalía señalaron que olvidó aclarar que efectivamente lo hizo, pero en el marco de tareas de espionaje). "Fui dado de baja por montonero pero no lo fui, quería lo mismo que todos esos muchachos pero una vía democrática" sostuvo. Contó que el enfrentamiento de Ezeiza fue “una gran desilusión” y que las tareas de Inteligencia que realizaba “no estaban destinadas a combatir al pueblo, eran un aporte a la causa peronista; además la SIDE la creó Perón”.

En relación con la Masacre negó totalmente su participación, alegando que fue obligado a firmar una declaración en la que manifestaba haber participado en los hechos del 13 de diciembre por el Cnel. Hornos, uno de los jefes del Destacamento de Inteligencia 124: “Me dijo que si no firmaba me mataban”. Al respecto comentó que temió mucho por su vida, y negó ser parte de un pacto de silencio militar “porque al Ejército no le debo nada”.

El reclamo de 1980

En 1980 Tozzo fue dado de baja del Ejército con la calificación de “inepto para las funciones de su grado”, ante lo cual presentó un reclamo a sus superiores en el que justificaba su petición con un detalle de su accionar en nuestra región que contradice de cabo a rabo su declaración en el presente juicio. En el escrito Tozzo declara haber intervenido en el asesoramiento y ejecución de numerosas “actividades especiales de Inteligencia”, desde operativos clandestinos, interrogatorios y detenciones a opositores políticos, y describe su participación en los siguientes términos: “Durante los años 1976, 1977 y 1978 operé en toda la jurisdicción del Destacamento; en breve síntesis puedo decir que intervine en el asesoramiento, el planeamiento y la ejecución de numerosas actividades especiales de Inteligencia y de algunos otros procedimientos que contribuyeron para que al término de dos años y medio se descabezara en cinco oportunidades la conducción regional de Montoneros, aniquilándolos en Resistencia, Goya, Posadas y Formosa.”

Siempre según su propio relato, al poco tiempo de llegar a Resistencia en 1975, Tozzo percibe “la rivalidad entre policía y grupos peronistas de izquierda” y decide actuar para explotar esa situación “beneficio de la fuerza. Decide entonces “retomar la ofensiva en las calles” y “ganar la policía para el Ejército”, para lo cual cuenta con la ayuda de “algunos colaboradores civiles que mantenían estrecho contacto con la Unidad. Tozzo cuenta que comenzó a operar de manera clandestina en connivencia con la policía del Chaco (cabe aclarar que está probado judicialmente que fue la “patota” de torturadores de la Brigada de Investigaciones liderada por Carlos Thomas la encargada de la represión por motivos políticos). “(…) Lo primero que hice fue despojarme de las atribuciones de mi grado cuando operaba con ellos, viajaba en la caja de las camionetas, en la cabina iban oficiales y agentes de policía, me encargaba del manejo de los presos, compartía sus comidas, lugares de alojamiento, que en el interior de la provincia no son precisamente cómodos e intervenía directamente en los interrogatorios”.

 En otro pasaje del escrito Tozzo alega haber tenido un papel protagónico en la represión posterior al golpe de Estado: “Participé activamente en la confección de las listas de personas a detener el 24 de marzo de 1976 e intervine en la ejecución de dicha orden, como así también en los interrogatorios posteriores”. Luego Tozzo manifiesta de manera explícita su adhesión a la represión; “voluntariamente inicié una doble tarea, sin mediar orden superior, lo que evidencia el grado de compenetración que tenía con la filosofía y los ideales de la fuerza (…) Con respecto a la represión del peronismo la hice a todas sus tendencias, la izquierda, la ortodoxa, la de las mesas de trabajo y la de transvasamiento generacional. Esto se puede comprobar consultado la documentación que obra en la Unidad”. Hacia el final refiere que era tal la confianza que le tenían sus superiores que no necesitaba pedir audiencia para ser recibido. En una oportunidad llegó a exponer personalmente “una situación” a los generales Díaz Bessone y Nicolaides: “Alrededor de las 22. 30 horas, asesorándolos para que luego se tomara una resolución que comprometiera a la Fuerza y al Gobierno PRN, siendo posteriormente uno de sus ejecutores”.

 Informe: Prensa Comisión Provincial por la Memoria Chaco

miércoles, 6 de marzo de 2013

Masacre Margarita Belén : "no estaban para fugas"

Norberto Tozzo ampliará su declaración indagatoria el próximo viernes
Este martes declararon los exdetenidos Carlos Aranda y Carlos Aguirre, y el guardiacárcel retirado Juan Ramón Rodríguez Valiente, cuya participación en la entrega de los detenidos de Alcaidía que fueron fusilados será objeto de investigación.

El próximo viernes la audiencia comenzará a las 7:14 de la mañana con las palabras del único imputado de la causa, luego se escuchará el testimonio de una exdetenida política y el de un exintegrante del Destacamento de Inteligencia 124.

La causa judicial por las cuatro desapariciones forzadas en la Masacre de Margarita Belén que se imputan al capitán de Inteligencia de Ejército Norberto Raúl Tozzo cumplió su cuarto día de audiencia en una jornada -en la que hubo declaraciones testimoniales y la noticia de un próximo testigo- con la declaración de los exdetenidos políticos Carlos Aranda y Carlos Aguirre, con más detalles de la nula posibilidad de fuga o rescate durante los traslados de presos políticos, el testimonio del guardiacárcel Juan Ramón Rodríguez Valiente -que ingresó a la sala como testigo y la abandonó como posible imputado- requerido por la Fiscalía para la investigación de su responsabilidad durante la noche del 12 y la madrugada del 13 de diciembre, y por último la noticia de un nuevo testigo incorporado a la causa. Se trata del abogado Ermindo Navarro, integrante del área administrativa del Destacamento de Inteligencia 124, con sede en Resistencia, entre 1975 y 1976.

En septiembre de 2008 Navarro declaró ante el juez Federal de Posadas Ramón Chavez que tanto Carnero Sabol (condenado en la causa Masacre de MB I) como Tozzo “participaban en grupos de tareas, junto con personal de otras instituciones”, por lo que el fiscal Carlos Amad solicitó se citara a Navarro a declarar este viernes. Otro dato de interés de la declaración de Navarro es que señala la dependencia jurisdiccional de Posadas respecto del D124, otro indicio que viene a avalar la versión del secuestro del desparecido Fernando Piérola en Posadas, en un operativo liderado por Tozzo. La causa pasó a cuarto intermedio hasta el viernes 8 de marzo. La audiencia comenzará a las 7:15 de la mañana y se espera los testimonios de la exdetenida política y compañera de Piérola María Julia Morresi y del abogado Ermindo Navarro. Además, Tozzo realizará una ampliación de su declaración del pasado 1º de marzo.

Testigo 'complicado'.

 Un día antes, los “palos” fueron para el guardiacárcel Pablo Casco (procesado por falso testimonio) por su desempeño el 12 diciembre en la cárcel U7, y desde la desde la Fiscalía se solicitó la correspondiente investigación. Esta vez el relato de los hechos giró en torno a lo ocurrido en la Alcaidía, sede de la fenomenal golpiza con la que se inició la Masacre de Margarita Belén por lo cual el complicado fue el guardiacárcel Juan Ramón Rodríguez Valiente, que ingresó a la sala del TOF como testigo y la abandonó como posible imputado luego de que el Tribunal decidiera dar por concluido su testimonio para evitar la autoincriminación del declarante.
Rodríguez Valiente cumplió funciones como “oficial sub-ayudante encargado de la oficina de mayoría” en la Alcaidía desde 1974 hasta 1979. La noche del 12 de diciembre fue el encargado de los trámites administrativos para la entrega de los detenidos políticos que fueron trasladados por  convoy militar y fusilados en la madrugada del 13. A diferencia de su anterior testimonio en la causa por la Masacre I, esta vez Rodríguez Valiente no supo o no pudo responder con precisión las preguntas de la Fiscalía y de las querellas, y se lo notó nervioso ante la insistencia de la parte acusadora, en la que el fiscal Amad llevaba la voz cantante.

"No sabe, no contesta".

Dijo no tener conocimiento de torturas en el comedor de la Alcaidía (en ese momento estaba durmiendo), contestó con evasivas cuando se le preguntó por los fusilamientos del día 13 y recalcó que su participación se acotó a la tramitación de los documentos de traslado. Reconoció que lo normal eran los traslados efectuados por personal del Servicio Penitenciario en horas de la siesta los días hábiles, y manifestó que no le constan ni motines ni intentos de fuga.

Rodríguez Valiente tiene un hermano, José Francisco, oficial sumariante de la Brigada de Investigaciones, que fue condenado en la Causa Caballero por crímenes gravísimos a detenidos políticos.

A medida que se avanzaba en el cuestionario se hacía evidente que el testigo corría serio riesgo de autoincriminarse, y ante lo peliagudo de su situación el Tribunal decidió dar por terminado su testimonio y corrió vista a la Fiscalía de instrucción para que se dilucidara su responsabilidad. El abogado Mario Bosch aclaró que desde la querella se pidió que Valiente fuera “requerido” en 2002, poco después de la reapertura de la causa “junto con 48 otras más personas, entre las que hay sectores de la justicia y de la sociedad civil por las responsabilidades que podrían haber tenido durante la última dictadura militar”.

Testigos exdetenidos.

Con la tranquilidad de la experiencia producto de haber testimoniado infinidad de veces a lo largo de todos estos años los exdetenidos políticos Carlos Aranda y Carlos Aguirre confirmaron, cada uno por separado, lo escuchado en días anteriores: la noche del 12 de diciembre un grupo de presos fueron concentrados en el comedor de la Alcaidía para ser salvajemente torturados. Ni desde adentro ni desde afuera era viable la organización de una fuga o rescate. También refirieron haber visto a varios compañeros de militancia que permanecen desaparecidos y se presume pueden haber sido ultimados en la Masacre de MB.Carlos Aguirre vio a la desaparecida Delicia González, a Emma Beatriz Cabral, a Fernando Piérola y Carlos Zamudio en la Brigada de Investigaciones. Con los dos últimos fue trasladado a la Alcaidía el 4 de diciembre.

En la Jefatura de Policía Carlos Aranda fue “careado” por sus torturadores con Raúl María Cairé y Zapata Soñez, a quienes negó conocer, lo que motivó más torturas. También se cruzó con Enrique Tereszecuk, muy lastimado después de haber sido torturado con la mayor crueldad. Aranda ayudó a higienizarse a Tereszecuk, que no podía valerse por sus propios medios.

El 13 de diciembre en la Alcaidía.

El 23 de noviembre fue trasladado a la Alcaidía: “La noche del 12 nos dijeron que nos pongamos de cara contra la pared de los calabozos y que no nos moviéramos. En el silencio se podía escuchar un golpeteo grave, el taconeo de las botas de muchos milicos ingresando a la cárcel” recordó. Aranda dijo que poco después comenzaron a escuchar los gritos y los golpes in crescendo: “A más de un compañero lo mataron a golpes esa noche” sostuvo.

“El miedo se podía tocar” graficó Aguirre, cuya celda, la número 2, estaba pocos metros del comedor donde tuvo lugar la paliza, que calcula duró varias horas. En un momento vio cómo Fernando Piérola era llevado en andas porque los tobillos lacerados le impedían caminar. Al otro día los presos comunes le contaron que habían visto cuerpos inertes siendo cargados a la caja de un camión.

“No estaban para fugas” respondió cuando se lo consultó al respecto; en primer lugar por el estado físico de los detenidos, “pero además, porque era imposible para Montoneros realizar cualquier acción  de este tipo porque no había logística y la organización había sido infiltrada a fines del 75 y en abril y noviembre del 76 la conducción de la regional había sido descabezada” contó.

Así finalizó la cuarta jornada del segundo juicio oral por la Masacre de Margarita Belén. La causa entró en receso hasta el viernes 8, fecha en la que reanudará actividad con dos testimoniales y la ampliación declaratoria del único imputado Norberto Tozzo